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Finanzas para emprendedores y empresas emergentes

El modelo económico de las startup

Una startup como empresa que está creciendo, necesita fuentes de financiación para financiar sus inversiones y conseguir su objetivo que no es otro que la rentabilidad de la misma.

Para poder obtener las fuentes de financiación mencionadas en el párrafo anterior y teniendo en cuenta que empieza de la nada, es muy importante que tenga métricas que sirvan de orientación tanto para sus fundadores, como para los potenciales nuevos inversionistas.

Ejemplo de métricas, sería el volumen de ventas que está teniendo,  el número de visitas en su aplicación y sobre todo la evolución positiva o no de las dos métricas señaladas como ejemplos, a lo largo de un período de tiempo señalado.

No hay que olvidar que las startups siempre nacen de una idea, por lo que hace que tengan una serie de peculiaridades diferenciadas y características en relación a las empresas ya consolidadas. Por tanto, en las startups es mucho más relevante, en sus inicios, las métricas que el EBITDA, BAIT y otros indicadores o ratios económicos que se aplican a las empresas ya consolidadas.

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Burn rate, el ratio que toda empresa emergente debe considerar

Burn rate, el ratio que toda empresa emergente debe considerar

Como ejemplo de lo mencionado anteriormente, en las startups, se calcula un ratio que no se aplica a ninguna empresa ya consolidada que es el Burn Rate. Se trata de calcular cuántos meses de vida le queda a la empresa (suponiendo que en una próxima ronda de financiación nadie ponga dinero) en base a lo que paga mensualmente y el saldo de tesorería, es decir, si una startup paga cada mes 15.000 euros y el saldo de un mes tiene un saldo en cuenta corriente 45.000 euros, este ratio le indica que en situación normal que le quedan tres meses de vida.

Es un ratio muy característico y delimita el tiempo de acción a los emprendedores si no obtienen antes del “deadline” algún avance relevante de su proyecto.

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Consejos a la hora de gestionar una startup

Consejos a la hora de gestionar una startup

1. Evitar pivotar en exceso

Hay que ser conscientes de que una startup es un proyecto dinámico que puede ir adaptándose a los feedbacks que se van obteniendo en las distintas fases de validación, pero hay que vigilar con no pivotar en demasía. 

Por tanto, es muy importante escuchar muy bien los “feedback” pero no “pivotar constantemente” (que significa ir cambiando el enfoque inicial del proyecto), ya que si el proyecto da un giro de 180 grados, lo normal es que el proyecto sea irreconocible tanto para sus fundadores como para los inversionistas y salvo honrosas excepciones, lo único que se habrá conseguido es dilatar tiempo y perder más dinero en un proyecto que no era viable económicamente.

2. Ponerse un límite de pérdidas

 Es evidente que cuando nace una nueva empresa puede ser rentable o no, lo más importante en este tipo de empresas es poner un límite tanto de tiempo de lanzamiento, como sobretodo un límite de pérdidas máximas.

 Si escuchamos a emprendedores de éxito, todos reconocen los proyectos en los que han triunfado y en los proyectos que “también han triunfado” sabiéndose retirar a tiempo, es decir, una vez obtenido un límite de pérdidas. Estas retiradas a tiempo les han servido para incrementar la credibilidad antes los inversores. Ya que han priorizado la visión económica de la empresa a sus “egos”.

3.  Saber explicar el proyecto en cinco minutos, en las rondas de inversión

Este consejo es mucho más útil de lo que a primera vista parece, ya que, en determinadas rondas de inversiones, los emprendedores están sentados en mesas y tienen cinco minutos para explicar a cada uno de los potenciales inversores sus principales líneas de negocio. Por experiencia propia en un 30 % de los casos cuando te has levantado de escuchar al emprendedor no puedes saber si el proyecto interesa o no, ya que el emprendedor ha sido incapaz de transmitirte cuál es su proyecto.

4.  Conocer si el activo no corriente de la empresa es real

Es una práctica bastante habitual, la de contabilizar dentro del activo no corriente (intangible) todos los gastos necesarios para el desarrollo de la aplicación. Este criterio contable tiene sentido si la aplicación tiene viabilidad económica, en caso contrario lo que ocurre en esta empresa es que tiene activos sobrevalorados, ya que se han activado gastos de un proyecto fallido.

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Fuentes de inversión

Rondas de inversión: qué tipos de financiación existen en el mundo startup

Las fuentes de financiación inicial de las startups, se basan en las inversiones de las famosas tres FFF: familiares (Family), amigos (Friends) y los conocidos (Fools). Si el proyecto avanza, existen lógicamente, otros tipos de fuentes de financiación:

Tipos de Fuentes de Financiación

Privadas

Los inversionistas canalizan su dinero hacia nuevos proyectos en base a diferentes criterios, a modo de ejemplo:

  • Seriedad contrastada de los emprendedores.
  • Empatía del potencial inversionista con el tipo de proyecto presentado por el emprendedor.
  • Según el estado del proyecto, hay inversores que prefieren entrar desde el inicio del proyecto, mientras otro tipo de perfil de inversionista prefieren entrar (aunque tengan que pagar más dinero) cuando el proyecto empieza a ser rentable o ya se ve la rentabilidad muy cerca.

Públicas

Existen muchas instituciones y empresas públicas dedicadas a financiar proyectos de emprendedores, como puede ser el Institut Català de Finances, ENISA, CDTI, Barcelona Activa, entre otras.

Aunque cada institución pública tiene su filosofía en la forma de financiar proyectos a los emprendedores, en líneas generales se puede afirmar que las instituciones públicas aportarán como máximo el mismo importe que el desembolsado por los emprendedores.

Mecenazgo

Grandes compañías cuentan con programas de apadrinamiento de proyectos (aceleradoras de empresas). Además de aportar financiación, ofrecen estancias durante un tiempo determinado, para finalmente presentarlo a inversionistas.

Estos proyectos que llegan a estar bajo el paraguas del mecenazgo para poder ser elegidas deben pasar unos filtros muy rígidos ya que el número de las empresas que pasan a la “aceleradora” es aproximadamente un dos por cien de las empresas que se han presentado.

 

Cómo gestionar la relación entre empresas emergentes e inversores

Cómo gestionar la relación entre los fundadores de “Startups” y entre los fundadores y los nuevos inversionistas

Un tema muy relevante que los emprendedores en general no tienen en cuenta al momento de iniciar su aventura empresarial, es dejar el máximo número de temas totalmente clarificados, es decir, firmar un Pacto de Socios que recoja todas los derechos y obligaciones que tiene cada emprendedor en relación a la empresa.

Además, este pacto debe contemplar las cláusulas de Drag Along y Tag Along, mecanismos de derecho de arrastre o de acompañamiento en caso de que haya algún interesado en comprar la empresa en su totalidad. 

Con un Pacto de Socios bien detallado se evitarán múltiples conflictos entre los emprendedores. Cuando los potenciales inversores se acercan a un nuevo proyecto les da mucho confort que los emprendedores ya tengan firmado un Pacto de Socios. Ya que es mucho más sencillo y rápido discutir con los emprendedores un retoques o modificaciones al Pacto de Socios de acuerdo con las necesidades o peticiones de los nuevos inversionistas si el Pacto de socios existe, que si no lo hay.

Private Equity o Capital Riesgo

El Private Equity es traducido como capital riesgo, cuando se debería haber traducido por Capital Privado. Esta mala práctica conlleva que cuando a muchos inversionistas les ofrecen un producto de “Capital Riesgo” tenga una aversión tremenda a poner dinero en este tipo de empresas, cuando en todas las empresas hay riesgo, ya que en cualquier empresa puede tener beneficios o pérdidas. Pero la denominación aleja en muchos casos la posible inversión.

Algunas sociedades de capital riesgo canalizan el ahorro de los inversionistas comprando empresas de diferente sector para diversificar el riesgo.

Normalmente estas empresas si ya están consolidadas son compradas por un múltiplo de su EBITDA, con la idea de venderlas dentro de un periodo entre cinco a siete años por una cantidad muy superior. Las empresas compradas en un espacio corto plazo de tiempo y dentro de un mismo fondo forman parte de la denominada “añada o vintage” y, evidentemente, hay añadas mucho mejores que otras.

 Además las sociedades de capital riesgo, cuando compran empresas se cuestionan, en todos los ámbitos; (comercial, marketing, finanzas, legista), lo que la empresa hacía hasta aquel momento y en general obtienen una mejora sustancial en todas las áreas organizativas.

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https://www.youtube.com/watch?v=2SmjbfGScSs

Estas reflexiones de Armand Bover, director del posgrado en Dirección Financiera de Euncet Business School, forman parte de la Charla ON: “Finanzas para emprendedores”. 

Posgrado en Dirección Financiera

Si quieres saber más sobre cómo son las finanzas en las startups y su viabilidad económica descúbrelo en el posgrado en Dirección Financiera de Euncet Business School.