Innovación y consistencia empresarial: cómo hacer que tu empresa sea memorable

Xavier Marcet, consultor en estrategia, innovación y transformación de organizaciones, ha sido el encargado de presentar un nuevo webinar de la serie virtual Encuentro Empresario sobre innovación y consistencia empresarial. Este espacio creado por CEDEM Centro de Dueñez Empresaria y Euncet Business School de la Universidad Politécnica de Cataluña, busca enriquecer la visión de los empresarios, explorando nuevas herramientas de interacción, reinventando el formato usado en los Webinars tradicionales.

Marcet, formado en cursos de Posgrado y educación continua en las escuelas de negocios UC Berkeley, IESE, ESADE y una licenciatura en historia en la UAB, ha trabajado en más de 20 países ayudando a grandes empresas, a pymes y universidades a adaptarse a los cambios y a generar propuestas de futuro con sentido. También es autor de varios libros, entre ellos, «Cosas que aprendemos después» y “Esquivar la mediocridad”, y es presidente fundador en Barcelona Peter Drucker Society y de Leadtochange con oficinas en Barcelona – Madrid – Boston y Santiago de Chile, empresas dedicadas a la consultoría en estrategia e innovación.

A partir del curso que viene, Euncet Business School ofrecerá un nuevo programa ejecutivo basado en el concepto Dueñez: Executive Master in Ownership and Value Creation. La nueva apuesta, impulsada juntamente con CEDEM, Foment Formació y Foment Treball, pretende formar directivos capaces de gestionar su participación en la empresa como si fueran los propietarios y de ellos dependiera la vida de su compañía.

Diferencia entre un negocio y una empresa

Para poder liderar los procesos de innovación en la organización con el fin de convertirlos en fórmulas de negocio capaces de crear valor es fundamental entender las diferencias entre un negocio y una empresa, entre éxito y consistencia, entre estrategia y planificación, y entre innovación y tecnología.

Diferencia entre un negocio y una empresa

Para Marcet, hablar de negocio es hacer referencia a organizaciones que se basan puramente en la tecnología y traen los productos a las casas con trabajadores, normalmente, mal pagados. En cambio, hablar de empresas es hacer referencia a una comunidad de personas, con trayectorias largas, o no tan largas, alrededor de un propósito.

Estos dos conceptos pueden llegar a tener fiscalidades distintas en un futuro porque el porte social que hacen las empresas no tiene comparación con lo que pueden hacer los negocios. Aquellas empresas que actúan con respeto al medio o que se implican en la lucha contra el cambio climático será una de las formas de Responsabilidad Social más importantes del siglo XXI. Así pues, es un elemento clave para poder hablar de empresa.

Diferencia entre éxito y consistencia

Diferencia entre éxito y consistencia

Para Marcet, hablar de negocio es hacer referencia a organizaciones que se basan puramente en la tecnología y traen los productos a las casas con trabajadores, normalmente, mal pagados. En cambio, hablar de empresas es hacer referencia a una comunidad de personas, con trayectorias largas, o no tan largas, alrededor de un propósito.

Estos dos conceptos pueden llegar a tener fiscalidades distintas en un futuro porque el porte social que hacen las empresas no tiene comparación con lo que pueden hacer los negocios. Aquellas empresas que actúan con respeto al medio o que se implican en la lucha contra el cambio climático será una de las formas de Responsabilidad Social más importantes del siglo XXI. Así pues, es un elemento clave para poder hablar de empresa.

El éxito, si no se sabe dirigir, es una trampa para muchas empresas.

Más que el éxito, las empresas deben buscar la consistencia, es decir, saber que en trayectorias largas no todo van a ser años gloriosos, también va a haber años difíciles de enorme adversidad.

La consistencia no es solo la capacidad de aguantar, para las empresas es la capacidad para evolucionar con los clientes creando valor constantemente.

La razón de una empresa es crear clientes- Peter Drucker

Diferencia entre estrategia y planificación

Diferencia entre estrategia y planificación

Tradicionalmente, en el siglo XXI las empresas se han gestionado con una visión y un camino, es decir, con una estrategia. Para que esta estrategia empresarial no sea un sueño se ha utilizado la planificación como herramienta.

A partir de un determinado momento, el mundo ha empezado a cambiar de forma más rápida que la capacidad de planear.

Para ello, las empresas recurren al FODA Esto es una forma de alinear a todo el mundo en la empresa para avanzar hacia donde queremos ir. A finales de los 80’s, Henry Mintzberg el auge y la caída de la planificación estratégica, en el que mostraba que muchos planes

Cuando las cosas no van bien y se tiene un plan, se hace un nuevo plan y no se achaca los fallos a este. Cada vez se hacen más planes estratégicos, pero a corto plazo.

Es evidente que para ir hacia donde queremos ir en un mundo cambiante, se necesita algo mucho más que la planificación: innovación.

Si no hay un rumbo ni una estrategia, no hay camino bueno.

Diferencia entre innovación y tecnología

La innovación es la capacidad que da crear valor futuro para el cliente. La innovación no es tener ideas, no es coleccionar prototipos, son las cosas nuevas que se venden. Así pues, si no se vende no se mantiene la consistencia, ni la capacidad de estar pegado al cliente.

Hoy en día es habitual confundir la innovación con la tecnología. El avance tecnológico de las tecnologías emergentes ha sido espectacular.

Lo que realmente genera la innovación no es la tecnología, sino la capacidad de mirar diferente a los clientes, saber qué problema y qué necesidad se quiere resolver y, entonces, utilizar aquellas tecnologías nuevas que ayuden a conseguirlo.

Este proceso de generar valor nuevo es un proceso que es muy fácil sobre el papel, pero en la realidad la gran necesidad de las empresas es ser organizaciones que sepan sincronizar las capacidades que se tienen con las nuevas oportunidades, y entender que esta transición es el centro del management en la actualidad.

Innovación y consistencia empresarial: capacidades

Es importante que las capacidades de la empresa se orienten a lo que se vende hoy, a la vez que permitan generar oportunidades para lo que se quiera vender en un mañana. Algunas de ellas son:

  • capacidad de definir y convertir los objetivos, las prioridades y los recursos vinculados en resultados;
  • capacidad de vender;
  • capacidad de fabricar productos y servicios;
  • relación con los clientes;
  • definir las necesidades de los clientes;
  • relación con los proveedores;
  • sistema de liderazgo;
  • capacidad de aprender y (des)aprender;
  • alto nivel de compromiso;
  • capacidad de atraer, mantener y proyectar a personas de talento;
  • capacidad de crear relatos corporativos y captar la atención de los stakeholders;
  • simbiosis con el ecosistema;
  • capacidad de innovación;
  • absorber tecnologías emergentes;
  • emprendimiento;
  • capacidad de cambio real;
  • Alta Fluidez;
  • capacidad de operar rentablemente en mercados externos, tener una mentalidad solamente local;
  • resiliencia, y
  • sensibilidad social.

Innovación y consistencia empresarial: oportunidades

Lo mismo sucede con las oportunidades. Para poder crearlas, los empresarios tienen que:

  • generar eficiencias;
  • focalizarse;
  • pasar de una lógica de producto a una lógica de servicio, o de una lógica de servicio a una lógica de experiencia;
  • redefinir el canal de relación con el cliente;
  • personalización;
  • abrir nuevos mercados;
  • innovación incremental;
  • innovación radical;
  • innovación disruptiva;
  • desarrollar alianzas, y
  • crear una plataforma.

Para ser consistentes con los clientes, no solo se tiene que mirar el portfolio y capacidades actuales, se tiene que saber evolucionarlas para dar lo mismo que se da hoy y preparar esas oportunidades para el mañana. A esto se le conoce como ser empresa ambidiestra, es decir, empresas que sepan hacer un delivery muy focalizado, de calidad y ágil, a la vez que hacen un discovery con capacidad de crear nuevos productos y servicios para mañana.

La mayoría de las veces, el problema de la innovación no es tanto que se tengan propuestas, sino que no se haya preparado a la organización para asumirlas. Así pues, profesionalmente no se es tanto lo que se dice, sino las agendas.

La innovación sólo es verdad cuando se vende a los clientes.

La diferencia entre talento y no-talento

Ahora bien, sin personas no hay empresa, pero para ello deben ser talentosas ¿qué es el talento? Talento es la gente que da resultados por encima de la media en una organización sistemáticamente. Es aquella que da competitividad y procura a la empresa de oportunidades.

En las organizaciones no todo el mundo es talento, también la hay de no-talento. En estos casos, no es que se contrate a gente que no tiene la valía que se necesita, es que el talento también es evolución. No es solo tener habilidad y conocimiento profundo para enfrentar determinadas especialidades. La gente de talento se adapta a un mundo que va rápido.

Muchas veces nos referimos a aquellas personas de no-talento, no porque no tengan ninguna habilidad o especialidad inicial, sino porque, de algún modo, se rindieron a esa lógica de adaptación.

Lo peor que le puede pasar a una empresa es que los mediocres colonicen el sistema de contratación.

En la actualidad, se está creando una nueva ecuación en las empresas entre personas y máquinas. Los negocios, seguramente, se decantarán por las máquinas, en cambio, las empresas optarán por las personas. Aquellas empresas que nos sean capaces de pagar salarios dignos no serán sociedades dignas, por ello será crucial apostar por personas que evolucionen.

No hay en el mundo empresas sanas en una sociedad insana.

La diferencia entre formarse y aprender

La diferencia entre formarse y aprender

Las empresas, muchas veces, pretenden que sus trabajadores evolucionen a través de la formación. Se les ofrece cursos de formación, pero no lo es todo. Es importante que se produzca una transformación. Se necesita gente con gran capacidad de aprendizaje, no solo que la empresa ponga recursos, sino que también se impliquen y se esfuercen por crecer y desaprender.

No hay aprendizaje sin esfuerzo personal.

La diferencia entre el ecosistema y el egosistema

En este proceso de consistencia, las organizaciones necesitan sacar el máximo provecho de lo que hace la competencia. El ecosistema, lo que nos rodea, es tanto, o más importante, que el egosistema, las piezas clave que forman la organización.

El egosistema conlleva a que gente, puntales de la empresa, sean muy buenos, pero no innovan porque son expertos. La innovación no solamente requiere expertise, requiere otra mirada. No se necesita a gente que crea que nadie de fuera le puede ayudar, se necesita mucha permeabilidad y humildad.

Cuanto más abiertos estemos más fácil tendremos poder generar nuevas propuestas de innovación.

La diferencia entre el cambio propio y el cambio ajeno

Entender que este proceso de aprendizaje, este captar la inspiración del ecosistema para poder hacer propuestas nuevas, genuinas y propias, supone entender que el cambio siempre somos cada uno de nosotros en transición.

La empresa cambia porque cambiamos nosotros. No hay cambio sin autoexigencia, ni compromiso.

Es fundamental que todos los directivos sean un ejemplo de esta capacidad de cambio propio y auto esfuerzo, para que así se potencie la innovación y la consistencia empresarial.

 

La diferencia entre mandar y liderar

En este proceso de innovación y consistencia empresarial es fundamental tener gente que predique con estos ejemplos. En las empresas, muchas veces se tiene una cadena de mando, pero también es necesario tener una cadena de inspiración.

Respetamos a aquellas personas de las que aprendemos.

El líder tiene que ser capaz de ejemplarizar ese camino al que quiere ir la empresa y este modo de aprender e inspirar, crear y liderar dentro de la organización que permita generar y crear nuevas oportunidades.

Se necesita una lógica de líderes que a su alrededor creen perímetros de confianza que permitan experimentar, que sepan trasladar que todo se tiene que hacer a la vez, y que es necesario ser muy buenos en lo que se está produciendo hoy, y a la vez generar esa lógica que permita crear e implementar esa innovación en la organización.

Un buen líder debe tener dos características fundamentales: mucha ambición corporativa, y a la vez mucha humildad personal.

En un mundo como el de hoy dudar no es un pecado mortal, es un signo de pensar. Lo que tienen que hacer los líderes y directivos actuales es compaginar esta duda razonable con su capacidad de tomar decisiones y explorar nuevos caminos. Sin compromiso no se afrontan cambios serios.

Lo que hace diferente a las empresas memorables

Hay dos factores que hacen que una empresa sea memorable:

  1. Crecer haciendo crecer. Se necesitan empresas que internamente creen una lógica basada en crecer haciendo crecer a los clientes, esto es lo que las hará consistentes. También deberán hacer crecer a la gente de la organización. No se necesitan especialistas que se encarguen de poner techos de cristal. Se necesitan especialistas en hacer desplegar todas las energías y capacidades de la gente.
  2. Empresas que ganen dinero, que tengan capacidad de reinvertirlo para ser competitivas, y a la vez empresas que no solamente sepan crear este valor corporativo, sino que sean capaces de crear valor social también.

El mejor camino es crecer haciendo crecer.

Así pues, Xavier Marcet, en este webinar sobre innovación y consistencia empresarial, ha desgranado los factores clave que hacen que una empresa sea memorable, capaz de ver sus resultados con perspectiva y no solo por modas tecnológicas o bonanzas de mercado.

Si quieres saber más sobre innovación, consistencia empresarial y liderazgo descubre el Posgrado en Innovación y Emprendimiento, Executive MBA y el Executive Master en Management & Leadership de Euncet Business School.