La covid-19 hace que cambie el control de la gestión

Pol Santandreu es profesor del Máster Universitario en Administración y Dirección de Empresas de Euncet Business School y en su artículo de opinión «La covid-19 fa que canviï el control de la gestió«, publicado en l’econòmic, analiza el impacto de la covid-19 en el control de gestión financiero.

COVID-19: replanteando el control de la gestión financiera

La crisis económica derivada de la covid-19 ha comportado que muchas organizaciones hayan tenido fuertes bajadas en las ventas y los resultados. Según el Instituto Nacional de Estadística, las ventas de las empresas disminuyeron un 18% entre los meses de enero y mayo de este año respecto al año anterior.

Esta nueva situación ha hecho que las empresas más afectadas por su impacto hayan tenido que replantear las herramientas de control de gestión financiero. Este viraje lo tendrán que adoptar hasta que desaparezcan los efectos provocados por la pandemia.

Impacto de la covid-19 en el control de gestión financiero

Nuevos tiempos, nuevos indicadores

Para analizar la viabilidad de un negocio ya no son útiles, para muchas organizaciones, herramientas basadas en aspectos como las rentabilidades económicas y financieras, el EVA o pay out, entre otros.

La situación actual hace que, para estas organizaciones sea impensable prever retribuciones directas o indirectas para el accionista y centrarse en la supervivencia, mantenerse tanto tiempo como puedan en activo para, en el futuro, conseguir las rentabilidades y viabilidades esperadas. Así pues, las herramientas de control de gestión tradicionales han quedado relegadas por otras temporales hasta que se revierta la situación.

Impacto de la covid-19 en el control de gestión financiero

Sin supervivencia no hay viabilidad

Si la supervivencia es el principal objetivo de la compañía en los próximos meses, en el ámbito económico y financiero, el concepto estricto de viabilidad económica, entendido como la rentabilidad del negocio que permitirá lograr la exigencia de los financiadores del proyecto, ya sean entidades financieras, proveedores o accionistas, pierde fuelle. Esto no quiere decir que no sea importante, pero si no somos capaces de mantener la empresa flotando, conseguir la viabilidad será imposible.

Ahora es momento de olvidarse de rentabilidades y centrarnos en las ventas y en la generación de cash flows. Tenemos que olvidar los indicadores de empresas maduras para volver a indicadores de start-ups, como ya están haciendo muchas empresas. Las necesidades y hábitos de consumo de los clientes han cambiado, así como las formas de trabajo o las restricciones de aprovisionamientos, entre otros.

El nuevo contexto obliga a que las empresas reformulen sus modelos de negocios. Así mismo, muchas organizaciones se han tenido que financiar para poder afrontar las obligaciones comprometidas durante las semanas de confinamiento, sin haberlo planificado previamente. Este hecho ha implicado un incremento del endeudamiento de las empresas, entendido como aquella proporción de financiación ajena que las empresas tienen en relación con las fuentes totales de financiación.

Negocios con años de historia y de recorrido adoptan indicadores que hasta ahora estaban limitados y se utilizaban en nuevos proyectos.

Impacto de la covid-19 en el control de gestión financiero

CASH BURN RATE

Uno de estos indicadores es el llamado cash burn rate, muy utilizado por el venture capital y por los inversores en empresas de nueva creación o con crecimientos incipientes, y que medida lo cash que se consume en cada periodo –mensualmente, por ejemplo– para cubrir los gastos operativos del proyecto.

CASH RUNWAY

Otro indicador relacionado con este primero es el cash runway. Este indicador se obtiene de dividir la tesorería de que dispone la empresa entre el cash burn rate. Sirve para obtener así el periodo que le falta para quedarse sin líquido.

EBITDA y deuda con entidades financieras

En estas situaciones, también pasa a ser importando la relación entre la EBITDA (Earnings Before Interest Taxes Depreciation and Amortization) y la deuda con entidades financieras que tienen un vencimiento inferior en un año. Servirá para analizar la parte de deuda que se podrá devolver y poderla renovar o renegociar en caso de que no se llegue a cubrir.

Así pues, toman relevancia aquellas herramientas que permitan a las empresas conocer la situación de la liquidez por encima de la rentabilidad. El Control de Gestión en tiempos de la covid-19 deberá asegurar que el proyecto no se pare. La viabilidad a largo plazo se deberá buscar cuando se tenga tiempo para repensar el modelo.

Descubre más sobre el impacto de la covid-19 y el EBITDA en el artículo «EBITDA y EBITDAC: qué es y qué impacto tiene en la empresa«, de Armand Bover, director del Posgrado en Dirección Financiera de Euncet Business School.