“Neurocoaching y liderazgo: beneficios de la neurociencia aplicados al entrenamiento personal”
Dr. Joaquim Valls

El Dr. Joaquim Valls, docente de Matemáticas del Grado en Administración y Dirección de Empresas y del Grado en Marketing y Comunicación Digital de la Euncet Business School, ha sido el encargado de presentar el webinar “Neurocoaching y liderazgo: beneficios de la neurociencia aplicados al entrenamiento personal”. Joaquim Valls es también Doctor en Reeducación del Inconsciente, economista y Neuropsicólogo.

 

Las claves del éxito profesional

Versionando la fórmula del éxito que ha popularizado el economista, gran conferenciante y excelente escritor, Dr. Víctor Küppers, simplemente sustituyendo el componente actitud (A), que es su leit motive, por “P” (personalidad), que es uno de los ámbitos de investigación de nuestro ponente, se obtiene:

Éxito = (C + H) x P

Dr. Joaquim Valls.

Donde el conocimiento (C) y las habilidades (H) suman, pero la personalidad (P), es decir la manera de ser, multiplica.

Cuando alguien decide invertir en estudiar una carrera lo hace, a menudo sin ser consciente de ello, para adquirir conocimiento y “venderlo” en un futuro. Es decir, generar valor. Pero el conocimiento por sí solo no sirve, requiere de una habilidad para poder transmitirlo y ser valioso. A las universidades, desde la implementación del Plan Bolonia, además de dotar a l@s alumn@s de conocimientos, que tradicionalmente era el objetivo principal, hoy se les exige dotar a l@s estudiantes de competencias:  facilitar  las herramientas y recursos necesarios para desarrollar sus habilidades.

Siendo importantes estos dos factores citados, cabe insistir que solo “suman”. El componente esencial, el que multiplica, es la manera de ser.

“Nos contratan por nuestro talento, pero triunfamos (o fracasamos) por nuestro talante”.

Joaquim Valls.

Componentes de nuestra personalidad

Nuestra personalidad se subdivide en dos componentes: el temperamento, que se hereda genéticamente y supone tan solo un 40% de la misma; y el carácter, que representa el 60%  de nuestra manera de ser, y que es aprendido, y, en consecuencia susceptible de desaprenderse.  

La buena noticia es que, a cualquier edad, podemos mejorar nuestra personalidad hasta un 60%. Vía entrenamiento por supuesto. Requiere, eso sí, esfuerzo, determinación y ganas.

La mala noticia, por su parte, es que solo somos conscientes de nuestro carácter en aproximadamente un 5%. El 95% restante, nos pasa desapercibido. Tropezamos una y otra vez con la misma piedra, y seguimos sin verla.

El neurocoaching, al menos, el que realmente funciona, tiene por objetivo entrenar precisa y básicamente la parte inconsciente de nuestra personalidad.

Las 7 cualidades de un buen líder

El Dr. Joaquim Valls, mediante en el estudio que realizó, para el libro Bona lletra i bona vida (Pòrtic, 2012) escrito a cuatro manos con  la periodista Marta Cailà (ex directora y presentadora del programa Via Lliure en RAC 1, y actual redactora del Versió RAC 1) de diversas personas que han destacado en distintas disciplinas,  entre las que destacó al famosísimo chef Ferran Adrià, al polifacético comunicador Andreu Buenafuente y al excelente escritor y conferenciante Àlex Rovira (autor entre otros del best seller internacional, La buena Suerte), Llegó a la conclusión de que todas las personas de éxito tienen rasgos de carácter (aprendidos) muy similares. A saber:

  1. Buen autoconcepto. se aceptan con sus virtudes y defectos. Se muestran ante los demás con su auténtico valor y no tienen complejos ni creencias limitantes, pero sin ser vanidosos.
  2. Optimistas. Emprenden proyectos porque tienen la convicción de que saldrá bien. Y si sale mal, sienten que la próxima vez lo harán mejor. Piensan que la gente de mala suerte, a veces gana y a veces pierde, mientras que la de buena suerte, a veces gana y a veces aprende.
  3. Extravertidos. Todos confiesan que son más bien tímidos. Pero que pese a ello, son capaces de salir de su entorno personal de confort, para abrirse y relacionarse con los demás y establecer relaciones duraderas. O se triunfa en equipo u, hoy en día,  es muy difícil conseguirlo.
  4. Empáticos. Saben ponerse en la piel de los demás sin juzgar. Estando presentes.
  5. Buena gestión de las emociones. Es imposible liderar sin gestionar bien las emociones. Una persona que, ante una eventualidad o una crisis, pierde los estribos, difícilmente podrá liderar un grupo de la forma adecuada
  6. Proactivos. Tienen mucha iniciativa. Siempre están proyectando y pensando en qué pueden crear e innovar, y en cómo generar valor.
  7. Perseverancia. La constancia es la clave más fundamental para alcanzar el éxito. De hecho, el éxito solo aparece antes que el trabajo en el diccionario.

El poder de los hábitos

Los hábitos que llevamos a cabo con el piloto automático, para ahorrar energía neuronal, son la fuente principal de nuestro inconsciente cognitvo y emocional.

“Los hábitos de éxito se pueden reeducar”

Dr. Joaquim Valls.

Larry Squire, profesor de psiquiatría, neurociencias y psicología, en un famoso experimento llevado a cabo en 1992 descubrió que los hábitos, neurológicamente hablando, se “interiorizan” en los ganglios basales. En general (pensemos en cómo hemos aprendido a conducir o a andar en bicicleta) el conocimiento se adquiere a través del neocórtex (la parte externa de nuestro cerebro), pero gracias a la práctica dirigida y sobre todo, reiterada y entrenada, por ejemplo desde el neurocoaching,  podemos cambiar aquellos hábitos, como la procastinación (el “ya lo haré más adelante”) que nos alejan de nuestras metas, por, en este caso, la determinación (“me lo hago encima”) que nos posibilitan alcanzarlas.

La Programación Neuro-Lingüística (PNL)

La Programación Neuro-Lingüística analiza, entre otras muchas cosas, el lenguaje verbal y no verbal. Lo que comunicamos con nuestras palabras y nuestros gestos, es una ventana de nuestra personalidad inconsciente. Una de las herramientas que utiliza para conocer las prioridades de la persona es el Método PACIL (personas – acciones – cosas – información – lugares). En función de cómo estructuramos nuestros relatos sin percatarnos de ello mostramos nuestra escala de valores. ¿Qué son más importantes para nosotr@s, las personas o la acción? Conscientemente responderemos, en general, que las personas, por supuesto. Pero si estamos preparando, pongamos por caso, las próximas vacaciones, ¿en qué pensamos primero? ¿Con quién las llevaremos a cabo (P), si practicaremos esquí acuático o rafting (A), o si preferimos el mar o la montaña (L)?

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de hablar de la personalidad es que se imita a quien se admira. L@s niñ@s pequeñ@s, por ejemplo, copian de sus padres la manera de expresarse, su forma de andar, y una gran cantidad de gestos (incluso si son adoptados) y, la PNL aprovecha esta habilidad innata de los seres humanos para emular, vía entrenamiento dirigido y reiterado, a personas de éxito. Se trata de actuar como si, hasta llegar a ser así.

Otro aspecto relevante por el que se interesa el neurocoaching enfocado al inconsciente, es si la gente con la que tratamos son personas ventaja o personas inconveniente.

En general nos sugestiona para lo segundo. Nos educan, la mayoría de las veces sin saberlo, para que veamos los peligros, y las pegas. Las personas de éxito han sido criadas por suerte o entrenadas por elección, para ver las oportunidades que hay detrás de los problemas o de las crisis. Quién se fija primero las ventajas (sin dejar de percatarse de las posibles dificultades, pero situándolas en un plano posterior) tiene mayores probabilidades de intentarlo y muchas veces de conseguirlo, que quien inconscientemente de entrada ve los inconvenientes, porque entonces es muy posible que desestime el proyecto sin ni siquiera iniciarlo.

Las personas que lideran de forma natural ven siempre primero el aspecto positivo, y después se planean las posibles eventualidades negativas, para prever un plan B. Las que se fijan primero en el aspecto negativo de las situaciones, suelen comunicarse con los demás a través de destacar el defecto, indicar el error, realizar la crítica no constructiva o, simplemente, instalarse en la “cultura de la queja”. Eso les inhabilita para ser líderes naturales. Tal vez tendrán poder, pero carecerán de autoridad frente a los demás. El poder lo concede el cargo, pero la autoridad nos la otorgan (o no) l@s subordinad@s.

¿Cómo saber si se es una persona ventaja o inconveniente?

Basta realizar un simple ejercicio: imaginarse una situación novedosa, un cambio de persona responsable en nuestra empresa, la sustitución de un profesor o de una profesora a mitad de curso… Analicemos lo que sentimos primero, miedo por los cambios que se van a producir, o ilusión por la nueva oportunidad que sen nos brinda. Quién lo vive como una oportunidad, es una persona ventaja, quien lo vive con temor o reticencia es una persona inconveniente.

La buena noticia, una vez más, es que este hábito de carácter es reeducable mediante el neurocoaching dirigido al inconsciente.

El lenguaje positivo

El Dr. Lluís Castellanos, autor del superventas “La ciencia del lenguaje positivo” (Paidós -Grupo Planeta-, 2016) ha analizado cómo nos comunicamos en las redes sociales, y ha cuantificado la proporción que existe en nuestra manera de expresarnos entre las palabras positivas (ilusión, amor, esperanza, etc) que usamos en las redes sociales, y las negativas (problema, crisis, pesimismo, etc.). El ratio obtenido de este modo es por un lado un excelente indicador de nuestra personalidad inconsciente, y por el otro una herramienta de neurocoaching magnífica para reinventarnos y desarrollar aquellas cualidades que distinguimos en las personas de liderazgo natural. Luis Castellanos nos propone cambiar la proporción citada, aumentando las palabras positivas y minimizando el empleo de las negativas, para ser más felices y sentirnos más realizados.

En este mismo sentido, el Dr. Martin Seligman, el padre de la psicología positiva y uno de los científicos más egregios del mundo, confiesa, en su último libro El circuito de la esperanza (Ediciones B, 2018) que ha  sustituido los test psicotécnicos (incluso el más famoso, el test VIA de las 24 fortalezas de carácter, del que es coautor junto a Chris Peterson), debido a que resulta muy difícil evitar los sesgos en las respuestas, por el análisis del lenguaje que emplea la gente en Facebook, en WhatsApp o en Twitter. Nuestro lenguaje escrito de forma casi automática en las redes sociales es también otra excelente ventana de nuestra manera de ser inconsciente. Y Martin Seligman la pone al servicio de las psicoterapias.

Programación Neuro-Caligráfica (PNC), cómo entrenar nuestro inconsciente

Mediante el estudio pormenorizado de la  escritura, la Programación Neuro-Caligráfica es capaz de analizar la manera de ser de las personas a través de su letra (otra inmejorable ventana del inconsciente) y mejorar la personalidad “grafotransformándola”. En el experimento que Valls llevó a cabo en 2011 con motivo de su tesis doctoral, La reeducación del individuo mediante el método grafotransformador, cuyo texto divulgativo es el libro Manual mente (Libros Cúpula -Grupo Planeta-, 2019),  mostró cómo puede desarrollarse una personalidad de liderazgo natural, en nueve meses de entrenamiento, con tan solo 15 minutos diarios, rediseñando la escritura a mano.

Las estructuras del cerebro que participan en la tranformación de la personalidad inconsciente mediante la PNC son:

  • Hipocampo – Es la estructura que contiene la memoria episódica y autobiografía.

El hipocampo es el responsable del relato falaz con el que describimos nuestra personalidad (lo que decimos de nuestra manera de ser, por ejemplo “Soy de letras”, y lo que nos contamos a nosotr@s mism@s), que se ha construido, sobre todo, a partir de sugestiones infantiles (lo que escuchamos en casa de pequeños, lo que nos dicen l@s primer@s maestr@s, etc.).

La herramienta de reinvención propia de la PNC es recrear estos guiones inconscientes (“el pepito grillo” que tod@s llevamos dentro” y que tanto nos amarga y nos debilita) por una narración empoderante sobre nosotro@ mism@s y nuestra vida, empleando instrucciones autosugestivas empoderantes.

  • Tálamo – Es el centinela de nuestro cerebro. Decide a qué atendemos. La educación que recibimos, como se ha indicado más arriba, está basada en que nos percatemos de los peligros, que nos demos cuenta de quién puede resultar un enemigo y de los posibles inconvenientes y problemas a los que tal vez tengamos que enfrentarnos. Pero como nuestro nivel de atención es muy limitado, el precio psicológico que pagamos es enorme, pues nos perdemos lo bello y lo bueno. Pensemos en una reunión de tres personas, en la que de pronto, se va una. Muchas veces nuestra tendencia inconsciente es “hacerle un traje” destacando todo aquello que no nos gusta de esa mujer o de ese hombre.

En la PNC, explicó el Dr. Valls, su creador, la atención hacia los aspectos favorables de nuestra vida, o de nuestras amistades, etc., se reeduca mediante redacciones semanales inspiradas en e el libro de Klaus W. Voppel, Praxis de la psicologia positiva: ejercicios, experimentos, rituales (CCS, 2005), aprendiendo a atender a lo mejor de nostros, de los demás y de nuestra vida.

  • Ganglios basales – En esta estructura residen nuestros hábitos. También los caligráficos. Mediante la reeducación de la letra se desarrollan los siete rasgos de la personalidad de liderazgo natural antes citados.

Veamos un ejemplo de mala gestión emocional (puede observarse por ejemplo, en la inestabilidad de los renglones y su inclinación mayoritariamente descendente) en el siguiente texto de una persona voluntaria que participó en  el entrenamiento de neurocoaching caligráfico en el espacio radiofónico Bona lletra i bona vida.

Así como un ejemplo de ansiedad, que se observa en la “chimenea blanca que se destaca a continuación:

Por último, se puede observar la mejora de su “personalidad” que refleja su caligrafía, al finalizar el entrenamiento en PNC, nueve meses después. A parte de conocer su testimonio personal, que si se desea puede leerse en el libro citado, escrito con Marta Cailà, o en los podcast de la emisora RAC 1.

¿Qué dice de ti tu firma?

Firmas de políticos y artistas referentes.

Las firmas en la que se lee claramente el nombre y el apellido (sin tachaduras ni envolventes) como las de Angela Merkel -la primera de la parte superior), la de Mariano Rajoy o la de Pablo Iglesias, muestra na una excelente autoaceptación y una buena conciliación entre la vida personal y la profesional. La de Pedro Sánchez, que ningunea el nombre -solo escribe la inicial-, o la de Picasso que directamente lo suprime, indican personas muy centradas en su profesión. Las buenas iniciales de todos los citados indican una magnífica autoestima, pero el exagerado tamaño de las mismas en la de Jose Mourinho (última de la izquierda) suele interpretarse como vanidad.

Gracias al entrenamiento, en tan solo 21 días se puede cambiar la firma y mejorar aquellos aspectos inseguros del carácter.

Joaquim Valls finalizó el webinar con la siguiente propuesta:

Ejercicio de neurocoaching. Cambita tu vida en cinco minutos.

Una vez diseñada la nueva firma, debe interiorizarse hasta grabarla en fuego en los ganglios basales, repitiéndola un mínimo de 10 veces diaria. Cuando nos salga de forma espontánea habremos mejorado en los siguientes aspectos: nuestro autoconcepto, nuestra autoestima, el optimismo y las ganas. Lo más curioso y observable por neófitos en caligrafía es que paralelamente habrá cambiado nuestra postura corporal: ¡andaremos más erguidos y con pasos más enérgicos!